Zen Bondage es un puzle que juega con la física, aunque de un modo inesperado. En lugar de colocar piezas que caen, tu objetivo será enrollar con una cuerda distintas figuras que deberás rotar con el ratón.
Usar cien metros de cuerda para cubrir un objeto con no muchas aristas puede parecer sencillo, pero Zen Bondage engaña desde su planteamiento. La existencia de huecos cóncavos te obligará a pasar con la cuerda por ciertos lugares primero, ya que una vez enrollados no serán accesibles. A medida que completes la figura, las zonas cubiertas irán cambiando de color.
Como cualquier juego de puzle, Zen Bondage no destaca técnicamente. Sí es digna de mención su música, de estilo jazz ambiental bastante lograda.
Zen Bondage presenta seis modelos de figura, no demasiados pero sí lo suficientemente difíciles como para engancharte unas horas a este original puzle.